Cumplir las promesas

Cumplir las promesas

Una promesa supone un compromiso con otra persona o contigo mismo.

Cuando la pronunciamos estamos declarando que tenemos la firme voluntad de hacer algo específico. Y eso le da confianza a la persona que la recibe o, cuando menos, el derecho a reclamar o a molestarse si no realizamos lo acordado.

Por qué cumplir las promesas

Incluso si se trata de algo trivial, cumplir con lo prometido es beneficioso para nuestras relaciones. Cada vez que hacemos lo que decimos que vamos hacer, ganamos en credibilidad y confianza a los ojos de otros y nos vean como personas más fieles, leales y responsables.

Y también vamos ganando en autoestima. Nos sentimos bien porque notamos esa confianza en los demás y nos alegramos de haber sido fieles a nuestra palabra.

Todo lo contrario, ocurre cuando no se cumple con el compromiso.

A veces faltamos a nuestra palabra. Si fallamos e incumplimos lo que hemos prometido nos presentaremos ante los ojos de los demás como personas desleales, poco comprometidas e irresponsables, en las que no confiar demasiado porque no sabes si van a responder.

Quizás por no disponer de tiempo suficiente, bien porque nos arrepentimos a última o porque consideramos después de hacer la promesa que no es lo suficientemente importante como para cumplirla, el perjuicio de faltar a nuestra palabra, sea cual sea la causa, supone un daño para nuestra reputación y para nuestra autoestima.

Como cumplir las promesas

Por eso mismo, recopilamos ideas a tener en cuenta antes de abrir la boca y comprometerse a hacer algo:

  • Sé muy realista: No prometas la luna y las estrellas, a menos que se trate de una metáfora.
  • Sé claro: Que quede cristalino como el agua el objeto de la promesa. No sea que el receptor piense que le has prometido algo distinto.
  • Sé concreto: Cuanto más específico sea el compromiso, mejor.
  • No hagas promesas por presión: Jamás prometas algo cuando alguien te orille a ello o te insista. La promesa ha de salir de ti.
  • No prometas para sacar ventaja: No enredes a alguien prometiendo algo solo para que se comporte como tú quieres. Lo que ganes de primeras lo perderás en reputación y confianza.
  • Sé honesto: Si te comprometes y ves que no puedes cumplir tu promesa, dilo. Explica tus razones. Es mejor eso que quien sea se quede esperando lo que has prometido.
  • Promete poco: Trata de que tu palabra tenga valor incluso sin decir después “lo prometo“. Cada vez que digas que vas a hacer algo, hazlo. Si no, no lo digas (o inténtalo).
  • Piénsalo dos veces: Ésta es la idea más importante. Considera la dificultad y, si no puedes comprometerte, no lo hagas.

 Resumiendo: Promesa rota = Confianza rota.

Por eso hemos de tomar en serio cada una de las promesas que hagamos.

Si queremos que se confíe en nuestras promesas, lo que tendremos que hacer es cumplirlas. 

Fuentes:

https://tusbuenosmomentos.com/la-importancia-de-cumplir-las-promesas/

http://www.vitasalud.com/actividad/cumplir-promesas/

https://lamenteesmaravillosa.com/promesas-que-no-se-cumplen/

http://descubresubconsciente.com/la-importancia-de-tener-palabra/

 

 

 


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s