Autónomo 04: Falso Autónomo

Falso Autónomo

El “falso autónomo” es una situación ilegal cada vez más frecuente mediante la cual las empresas contratan como autónomos a trabajadores que realmente deberían estar en su plantilla.

Explicamos cómo identificar esta situación, sus desventajas y cómo denunciarla.

La Inspección de Trabajo denuncia un fraude masivo de más de 300.000 falsos autónomos

El portavoz de la Unión Progresista de Inspectores de Trabajo (UPIT), Fermín Yébenes, compareció el pasado 21 de febrero ante el Congreso de los Diputados y entre sus conclusiones sobre la situación actual de los autónomos destacó lo siguiente;

Se está produciendo una alarmante huida del Derecho del Trabajo hacia un pseudo Derecho del Empleo caracterizado por falsos autónomos y falsas cooperativas. Trabajadores que deberían ser contratados por los empresarios se han visto obligados a constituirse como trabajadores autónomos, con la consecuente merma de sus derechos y condiciones laborales y el incremento de cargas fiscales y de Seguridad Social.
 
¿En qué consiste el fraude de los “falsos autónomos” que puede estar afectando a más de 300.000 trabajadores en España?. Lo explicamos primero con dos ejemplos reales.

1º Supongamos un medio de comunicación, un periódico. Hasta ahora tenía en su plantilla fija a dos fotógrafos, pero como consecuencia de la crisis y las pérdidas de la empresa, los ha despedido. El periódico, que continúa con su actividad, lo que hace ahora es buscar a un fotógrafo autónomo. Es decir, busca a un profesional para que haga el mismo trabajo que los anteriores, pero que ya no forme parte de la plantilla de la empresa, sino que esté dado de alta en autónomos y pague sus propias cuotas a la Seguridad Social.

Este fotógrafo todos los días entra a trabajar en la redacción del periódico a la misma hora. Tiene la reunión de trabajo con el resto de la plantilla y acude a realizar los reportajes fotográficos que le encarga diariamente el jefe de redacción, siempre dentro de su turno de trabajo. De hecho, a las presentaciones acude con una identificación de prensa del periódico. También utiliza en su trabajo las cámaras de foto y video propiedad de la empresa que usaban los anteriores empleados que fueron despedidos. Hace realmente el mismo trabajo que los fotógrafos que eran de plantilla, solo que ahora la empresa no le paga la Seguridad Social, ni tiene derecho a vacaciones, ni a permisos y en caso de que la empresa de por finalizada la relación, no tendrá derecho a indemnización por fin de contrato, porque no le une ya con el periódico un contrato de trabajo, sino un contrato mercantil.

A final de cada mes, ese fotógrafo no cobra una nómina, como el resto de sus compañeros, sino que tiene que emitir una factura por sus días de trabajo, factura con IVA que el periódico le paga. Pues bien, este es un caso de “falso autónomo”. Aunque el fotógrafo de nuestro ejemplo aparentemente sea un trabajador autónomo (se paga sus cuotas, emite facturas y tiene un contrato mercantil), la relación real que existe con el periódico es una relación laboral y debería estar trabajando con un contrato de trabajo.

2º María es odontóloga.  Trabaja en una clínica dental de lunes a viernes, con horario de 9 a 2 de la tarde.  En ocasiones, cuando los otros doctores están desbordados o hay una urgencia, su jefe le impone que haga horas extra hasta el cierre o incluso que venga a trabajar algún sábado por la mañana. Todos los días recibe el listado de pacientes a los que ha de atender, con sus horarios, el tiempo medio asignado a cada uno de ellos y los trabajos a realizar.  Todo el material médico que se utiliza, el instrumental y la maquinaria, son propiedad de la empresa de la clínica y María tiene prohibido acceder a los datos de contacto de los clientes.

María tiene un contrato con la clínica como trabajadora autónoma. Hay otros doctores que llevan años realizando el mismo trabajo que ella, solo que con un contrato laboral.  El sueldo que cobran unos y otros es similar, pero las desventajas para la doctora son muchas:  no tiene nóminas, sino que mensualmente tiene que emitir a la clínica una factura por la prestación de sus servicios. Ella tiene que pagarse su propia cuota de autónomos y no recibe pagas extra ni otros beneficios.  Cuando en verano se marcha de vacaciones, no cobra y tiene la permanente sensación de precariedad, pues sabe que en cualquier momento podrán prescindir de su trabajo si se queja y encima lo harán sin indemnización y sin que ella pueda pedir el paro.

Los ejemplos del fotógrafo y la odontóloga, contratados como falsos autónomos se da en infinidad de profesiones: conductores, instaladores, repartidores, abogados, técnicos de mantenimiento, etc.

¿Cómo reconocer a un verdadero trabajador autónomo?

Cuando se trabaja, dentro de la legalidad, pueden existir tres tipos distintos de relaciones:

  • Ser trabajador autónomo.
  • Ser trabajador por cuenta ajena.
  • Ser trabajador autónomo económicamente dependiente (TRADE).

 
La ley define al trabajador autónomo como “las personas físicas que realicen de forma habitual, personal, directa, por cuenta propia y fuera del ámbito de dirección y organización de otra persona, una actividad económica o profesional a título lucrativo, den o no ocupación a trabajadores por cuenta ajena. Esta actividad autónoma o por cuenta propia podrá realizarse a tiempo completo o a tiempo parcial.”
 
Por lo tanto, las características de un VERDADERO TRABAJADOR AUTÓNOMO serían las siguientes:

  • Realiza ese trabajo de forma habitual, aunque sean pocas horas.
  • Lo realiza él directamente, aunque tenga a trabajadores contratados a su cargo.
  • Establece su propia organización, con sus propios medios.
  • Su actividad implica ganar dinero, o la posibilidad de ganarlo. Los ingresos no son fijos ni periódicos, si no que dependen de los trabajos realizados.
  • Obtiene directamente los beneficios y corre con los riesgos de la actividad.

Las relaciones entre un verdadero autónomo y sus clientes no se rigen por un contrato de trabajo, sino por un contrato mercantil. Las características de un contrato mercantil son completamente distintas a las de un contrato de trabajo.

¿Qué es ser un trabajador por cuenta ajena?

Los trabajadores por cuenta ajena son “los trabajadores que voluntariamente presten sus servicios retribuidos por cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y dirección de otra persona, física o jurídica, denominada empleador o empresario”

 
Estas son las características de un TRABAJADOR POR CUENTA AJENA:
 

  • Recibe periódicamente un salario por el trabajo que realiza.
  • Desarrolla su actividad dentro de la organización y dirección de otra persona, es decir, trabaja para un empresario. Este empresario es el quien dirige los trabajos, que se realizan en los horarios que él decide, en los lugares de trabajo del empresario, con los clientes del empresario, los medios y herramientas del empresario. Se trabaja bajo las órdenes del empresario.
  • Los beneficios directos de la actividad son para otra persona y las posibles pérdidas también los asume otra persona, normalmente el empresario.

Estas relaciones entre empresa y trabajador por cuenta ajena se rigen a través de un contrato de trabajo, no un contrato mercantil.

¿Quiénes son los “falsos autónomos”?

El falso autónomo es aquel trabajador que, aunque formalmente parece un autónomo, realmente tiene todas las características de un trabajador por cuenta ajena y debería estar prestando sus servicios a la empresa mediante un contrato de trabajo.

¿Por qué se dice que es “falso”?

Porque parece un autónomo, pero no lo es realmente. Es importante saber que jurídicamente no importa lo que digan “los papeles” o los contratos firmados, si no lo que realmente se es. Se puede estar dado de alta como autónomo, pagar las cuotas como autónomo y haber firmado un contrato mercantil como autónomo, pero si realmente se cumplen los requisitos para ser un trabajador por cuenta ajena, se es un trabajador por cuenta ajena, y no un autónomo.

¿Qué implica ser un “falso autónomo”?

Sencillamente: tener todas las obligaciones de un trabajador por cuenta ajena y ninguno de sus derechos. Por ejemplo, el “falso autónomo” tiene que obedecer las órdenes de su jefe, trabajar según sus horarios fijos y utilizar los medios de trabajo que éste le facilita. Sin embargo, no tiene derecho a vacaciones retribuidas, permisos de trabajo, pagas extraordinarias y no está protegido por el convenio colectivo. Además, existe un importante fraude a Hacienda y a la Seguridad Social, ya que no se tributa como tendría que tributar, ni cotiza como se tendría que cotizar. Cuando el falso autónomo queda sin empleo, no puede solicitar el paro, ya que la empresa no ha estado cotizando por él.

¿Es lo mismo ser un falso autónomo que un Trabajador autónomo económicamente dependiente?

No, son dos situaciones completamente distintas, que vemos a continuación.

Diferencias entre “Falso autónomo y “Trabajador Autónomo Económicamente Dependiente (TRADE)”

La principal diferencia es que la situación del falso autónomo es una situación de fraude e ilegal, mientras que el TRADE está reconocido por la ley.

El TRADE es un verdadero autónomo, solo que trabaja para un solo cliente. Es una figura reconocida legalmente y que tiene una protección específica por esa dependencia de una fuente de ingresos principal. Lo que caracteriza al autónomo económicamente dependiente es que al menos tres cuartas partes de su actividad dependen de un mismo cliente, pero conserva su autonomía, su propia capacidad de organización y medios de trabajo.

Mientras que el TRADE puede llevar a cabo su actividad para otros clientes y fuera de la organización del cliente principal, el falso autónomo no tiene esa posibilidad y está completamente integrado en la organización y dirección del “cliente/empresario”.

Si bien el TRADE tiene un contrato firmado con el cliente en el que se regulan ciertas condiciones del trabajo a realizar, estas condiciones son mucho más flexibles.

Un ejemplo de TRADE podría ser el de un verdadero autónomo que tiene un camión que es de su propiedad, aunque trabaja para un solo cliente, una gran empresa de envíos. Él es responsable de sus medios de producción (el camión), su mantenimiento, etc. y elige las rutas de reparto. La empresa le entrega todos los días los paquetes a repartir y él se organiza. Si un día este trabajador quisiera hacer un encargo puntual para otra empresa, podría hacerlo, porque es autónomo y su contrato como TRADE con la empresa principal no le impide trabajar para otros clientes, respectando las condiciones que haya pactado con el cliente principal.

Desventajas de ser un “Falso autónomo”

La principal desventaja de un falso autónomo es que pierde muchos de sus derechos como trabajador.

Derechos que pierde el “falso autónomo”

  • Nadie cotiza por el falso autónomo, tiene que ser él quien se de alta y cotice en el régimen de trabajadores autónomos.
  • Pagará IVA por las facturas que emita y un IRPF superior. Deberá presentar ante Hacienda declaraciones trimestrales y estará sujeto a otras obligaciones contables
  • No tiene vacaciones retribuidas.
  • No tiene un salario mínimo.
  • En caso de dejar de trabajar, no podrá solicitar indemnizaciones y plazos de preaviso.
  • No se le aplica ni el Estatuto de los Trabajadores, ni el Convenio Colectivo, por lo que no tendrá derecho a ninguno de los derechos ahí reconocidos (no tendrá vacaciones, pagas extra, permisos retribuidos, etc.). Al falso autónomo se le aplica el derecho civil y el mercantil, como si fuese realmente un autónomo, y este derecho tiene mucha menos protección para él.
  • No forma parte de la plantilla de la empresa para la que, sin embargo, si está trabajando.
  • Normalmente cobrará menos Incapacidad Temporal. La baja se cobra según la base de cotización elegida, y la mayoría de los autónomos tienen la mínima. Además, se cobra el 60% o 75% de la base, y como trabajador por cuenta ajena se puede llegar a cobrar el 100%.  Las mismas desventajas se tienen en caso de Incapacidad Permanente y para la pensión de jubilación.
  • Si tiene que demandar judicialmente, como autónomo las demandas van por la vía civil, y no en la social que es más rápida y barata (no hay tasas ni procuradores…)
  • En caso de que la relación entre la empresa y el profesional termine, el falso autónomo no podrá exigir una indemnización por fin del contrato de trabajo o despido
  • No tendrá derecho a paro, salvo que él mismo como autónomo haya cotizado de forma voluntaria por cese de actividad.

Obligaciones que, sin embargo, sí que tiene el “falso autónomo”

  • Estar dado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, aunque existen situaciones en las que no es necesario estar dado de alta para ejercer como autónomo, dependiendo del área en el que se actúe.
  • Pagar la cuota de autónomos de la Seguridad Social. En 2018 la cuota mínima, salvo que se tenga derecho a alguna bonificación o tarifa plana, es de unos 275 euros al mes.
  • Realizar las retenciones del IRPF como autónomo y pagos trimestrales
  • Estar dado de alta en el IVA, y hacer las declaraciones trimestrales necesarias.

Cómo denunciar la situación de falso autónomo

El año pasado, el Ministerio de Empleo puso en marcha el llamado “buzón de denuncias anónimas de fraude laboral”.  Se trata de un sistema que, a través de la página de la Inspección de Trabajo, permite a cualquier ciudadano denunciar, siempre de forma anónima y a través de un formulario, situaciones que conozca de fraude laboral.  

También en estos casos existen varias formas de actuar:

  • Denuncia ante la Inspección de Trabajo:  de esta forma el Inspector emitirá un informe sobre si considera que la relación es laboral o no lo es. Es necesario que la denuncia se ponga mientras que se presta servicios para la empresa.
  • Denuncia ante los Juzgados de lo Social pidiendo el reconocimiento de la laboralidad de la relación: en estos casos el juez decidirá en virtud de las pruebas que se aporten por el trabajador.
  • Denuncia ante los Juzgados de lo Social, una vez que la empresa ha rescindido el contrato reclamando como si fuera un despido y reconociendo la laboralidad de la relación.

En cualquiera de los casos anteriores es fundamental que el trabajador recopile todas las pruebas posibles del carácter laboral de su relación, como órdenes de trabajo internas, sujeción siempre a horarios de trabajo y criterios de organización de la empresa, lugar de trabajo perteneciente a la empresa, al igual que los medios materiales que se emplean, retribuciones periódicas fijas, etc.

En el caso de que finalmente se estime que la relación es laboral, hay beneficios para el trabajador: se ve protegido por los derechos de los trabajadores y la aplicación del convenio colectivo vigente. La empresa debe cotizar a la Seguridad Social por él y por el tiempo pasado con una retroactividad de hasta 4 años.  Si cobraba menos que lo que establece el convenio colectivo podrá reclamar las diferencias salariales. El trabajador podrá reclamar en la demanda la devolución de sus cuotas de autónomo y en ciertos casos solicitar incluso la devolución del I.V.A. soportado.

Busque asesoramiento legal

 Si se encuentra en situación de ser un falso autónomo y va a demandar a la empresa, le recomendamos que lo haga con el correspondiente asesoramiento legal.  Las cantidades en juego suelen ser importantes si se reclama el reconocimiento de una relación laboral y si finalmente se logra, mejorarán sus cotizaciones a la Seguridad Social y podrá tener acceso al cobro de prestaciones por desempleo y la protección del Fondo de Garantía Salarial en caso de que haya sido despedido.

Como hemos visto, la situación de los falsos autónomos es de absoluta ilegalidad: están dados de alta como autónomos, pero realmente haciendo un trabajo para una empresa por el que deberían estar contratados por cuenta ajena, es decir, con un contrato de trabajo y en su plantilla. Tienen todos los inconvenientes de los autónomos y también los de ser trabajador por cuenta ajena, pero ninguno de sus derechos.

Ante esta situación, que lógicamente hay que poder demostrar, se puede demandar judicialmente a la empresa para la que realmente se trabaja, para que se reconozca la existencia de una relación laboral y todos los derechos que esto supone.

Fuentes:

https://loentiendo.com/falsos-autonomos/

https://loentiendo.com/como-denunciar-falso-autonomo/

https://loentiendo.com/10-desventajas-trabajar-falso-autonomo/


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