Entrevista: Comunicación verbal

Comunicación verbal

comunicacion-verbalDentro de cualquier proceso de selección de personal, la entrevista de trabajo supone el momento culmen, la mejor oportunidad que tienen los seleccionadores para conocer realmente a cada uno de los candidatos y para poder evaluar exhaustivamente todas sus aptitudes.

Es en las entrevistas de trabajo donde nuestros gestos nos delatan, donde la comunicación verbal y también, la no verbal, puede suministrar una gran cantidad de información útil a las personas encargadas de realizar dichas entrevistas. Información que puede jugar a nuestro favor o estar en nuestra contra, dependiendo de lo conscientes que seamos de nuestra forma de expresarnos y de nuestros gestos.

En esta ocasión, nos vamos a centrar en nuestra manera de expresarnos verbalmente y en cómo nos comunicamos con los demás. Es en esta comunicación verbal donde se encuentra una de las claves para poder superar cualquier entrevista de trabajo exitosamente.

Conocemos la importancia de poseer un buen currículum vitae, sabemos que disponer de una larga experiencia laboral juega a nuestro favor, pero no todo el mundo es consciente de que nuestra manera de hablar puede resultar determinante a la hora de conseguir un puesto de trabajo, y sin embargo así es.

En general, cuando hablamos, y más si estamos dentro de una entrevista de trabajo, nuestra manera de expresarnos debe transmitir confianza, seguridad. Todo aquello que salga de nuestra boca debe sonar coherente, ser razonable y fácilmente entendible. Una persona que se comunica correctamente es una persona más proclive a alcanzar el éxito, por lo tanto, es muy interesante que empecemos a fijarnos más en lo que decimos cuando hablamos y en cómo lo decimos.

El objetivo es conseguir mejorar nuestra comunicación verbal y tener este aspecto clave bien controlado de cara a la próxima entrevista de trabajo que tengamos. Para ello, vamos a proporcionaros unos buenos consejos que estamos seguros de que os resultaran de gran utilidad.

Os detallo pautas a tener en cuenta en la comunicación verbal durante una entrevista:

  1. Al comienzo de la entrevista nunca tutees al entrevistador, espera a que te diga como debes dirigirte a él, o pregúntale como desea que lo hagas.
  2. Deja que el entrevistador dirija la entrevista, no interrumpas ni te lances a hablar como un torrente.
  3. Utiliza un tono de voz adecuado. Habla con voz clara y audible, sin vacilaciones, no hables demasiado rápido. Es importante que se te oiga pero también lo es que vocalices bien para que se entienda claramente todo lo que dices. Intenta cambiar el tono de voz a lo largo de la entrevista, no seas mono-tono, esos giros en el tono captarán la atención del entrevistador.
  4. Muéstrate seguro de ti mismo en cada respuesta que hagas y en cada pregunta que plantees. Sin embargo, no hay que confundir la confianza en uno mismo con la arrogancia. Por ejemplo, evita expresiones como “creo que, pienso que, probablemente…” que transmiten cierta falta de seguridad en lo que decimos y sustitúyelas por otras más convincentes como “estoy seguro de…, tengo absoluta confianza en…”.
  5. Exprésate correctamente, de forma clara y concisa, con un lenguaje amplio, rico, que demuestre tu cultura. Pero sin ser cursi o pedante. Evita usar palabras rebuscadas que puedan denotar respuestas artificiales o preparadas. Procura no utilizar un lenguaje informal ni demasiado moderno, puedes utilizar palabras de uso cotidiano pero siempre dentro de un estilo ligeramente formal, evitando emplear las palabras o expresiones que sí utilizarías con tus amigos (tío, colega, guay, mola, etc.) pero que en una entrevista de trabajo te restarían credibilidad. Lo que necesitas es emplear palabras y expresiones que transmitan de ti una imagen realmente profesional, una imagen de seriedad y de seguridad en ti mismo.
  6. Rechaza educadamente las preguntas que invadan aspectos íntimos de tu vida privada. Estas preguntas suelen valorar el control emocional y tu discreción.
  7. Para transmitir seguridad es imprescindible que defiendas a capa y espada todos los pasos que has tomado durante tu carrera profesional, que muestres tu satisfacción acerca de cada una de las etapas de tu formación, tanto académica como laboral. Es imprescindible que te muestres realizado y totalmente satisfecho con las decisiones que tomaste en el pasado, al fin y al cabo, cada conocimiento y cada experiencia laboral que has adquirido supone un importante aprendizaje que te llevó tiempo y esfuerzo. Así tienes que hacérselo saber a tus entrevistadores.
  8. No importa que no tengas experiencia en algo en concreto o que te falten ciertos conocimientos exigidos para el puesto de trabajo, durante el desarrollo de la entrevista no puedes dudar de ti mismo. Eres igual de válido que cualquier otro candidato, por lo tanto, procura no emplear expresiones que te hagan parecer inferior o que infravaloren tus cualidades (ojala supiera…, sólo he hecho…, no dispongo de…, me falta…, no estoy en condiciones de…).
  9. Podrías pensar que la persona más apta para cubrir un puesto de trabajo es aquella que ha realizado dicho trabajo con anterioridad. No obstante, muchas de las tareas realizadas a lo largo de nuestra formación académica y profesional se podrían equiparar con lo que tendríamos que acabar haciendo si fuéramos finalmente seleccionados. Por consiguiente, no hay que lamentarse por no haber trabajado dentro de ese mismo perfil antes de la actual entrevista, sino que podemos aprovechar cada una de nuestras respuestas para plantear situaciones similares que sí hayamos realizado y que sirvan de ejemplo comparativo favorable. Esta estrategia persigue que los entrevistadores descubran que, de algún modo, sí que dispones de experiencia y formación en los aspectos claves del puesto de trabajo al que optas.
  10. Podrías pensar que la persona más apta para cubrir un puesto de trabajo es aquella que ha realizado dicho trabajo con anterioridad. No obstante, muchas de las tareas realizadas a lo largo de nuestra formación académica y profesional se podrían equiparar con lo que tendríamos que acabar haciendo si fuéramos finalmente seleccionados. Por consiguiente, no hay que lamentarse por no haber trabajado dentro de ese mismo perfil antes de la actual entrevista, sino que podemos aprovechar cada una de nuestras respuestas para plantear situaciones similares que sí hayamos realizado y que sirvan de ejemplo comparativo favorable. Esta estrategia persigue que los entrevistadores descubran que, de algún modo, sí que dispones de experiencia y formación en los aspectos claves del puesto de trabajo al que optas.
  11. No mientas en las entrevistas de trabajo, lo cual no significa que debas contar todo lo que juegue en tu contra, simplemente puedes coger tus puntos débiles y encauzarlos hacia aspectos más positivos que sí poseas. Durante las entrevistas es muy sencillo mentir sobre algún aspecto de nuestro perfil profesional o, al menos, maquillarlo y exagerarlo hasta ciertos niveles, sin embargo, es muy probable que los entrevistadores acaben detectando una de estas mentiras y se acabe el proceso de selección para nosotros.
  12. Cada vez que ofrezcas una respuesta a una pregunta que te hayan planteado, intenta ser lo más conciso posible. Es fundamental acostumbrarnos a centrarnos en la información esencial de la idea que queremos transmitir, ya que muchas veces nos perdemos en los detalles y acabamos difuminando la parte realmente importante de nuestra respuesta. No respondas nunca con monosílabos, argumenta tu respuesta.

Si no entiendes una pregunta, pide al entrevistador si puede concretar un poco más, no le pidas que te repita la pregunta, ya que puede pensar que estas distraído y  evita el uso de muletillas y de expresiones contundentes (siempre, nunca), ni latiguillos (súper, o sea, este, bueno) ya que pueden denotar falta de argumentos de vocabulario e inseguridad.

Contesta sin agresividad, aunque el entrevistador te lleve a ello. Es posible que el entrevistador intente conocer tu tolerancia a la tensión.

  1. Siempre que puedas haz uso de verbos que hayas utilizado en tu currículum vitae, verbos que ya conoces y que seguro que has utilizado en numerosas ocasiones para defender tu perfil profesional en anteriores entrevistas de trabajo. Interesan especialmente verbos con carácter positivo y que expresen capacidad de iniciativa. Argumenta transformando lo negativo en positivo.
  2. Cíñete a la información aparecida en tu currículum vitae que tenga relación con los requisitos solicitados en la oferta de empleo para la cual estás siendo entrevistado. Ten en cuenta que los entrevistadores quieren verificar de primera mano que cumples dichos requisitos, asegurarse de que toda la información que facilitaste con tu currículum era verídica. Por tanto, salvo que te digan lo contrario, habla de este tipo de datos y no de otros que pueden resultar irrelevantes para los entrevistadores.
  3. En el mundo laboral y por ende, en las entrevistas de trabajo, se suelen utilizar una serie de términos que, empleados correctamente, pueden ofrecer a tu candidatura un punto a tu favor. Hablamos de palabras como “confianza, compromiso, garantía, objetivo, futuro, proyecto, responsabilidad, reto personal, etc.”. Eso sí, no debemos emplearlas de manera exagerada e introducirlas en cualquier contexto sin venir a cuento porque de lo contrario el efecto pretendido se desvirtuaría.
  4. Además de utilizar alguno de los términos comentados en el punto anterior, es muy aconsejable que investigues un poco acerca de la empresa para la que podrías acabar trabajando. Échale un vistazo a su web corporativa, lee unos cuantos comunicados que hayan emitido, visita alguna de sus instalaciones si fuera posible y, en definitiva, trata de averiguar cuáles son sus valores corporativos, cual es el lenguaje que utiliza la empresa. Este trabajo de investigación te puede dar las claves para saber cómo comunicarte correctamente con tus futuros entrevistadores, te dará una ligera idea de lo que esperan de ti y por tanto, podrás proyectar una imagen de ti más acorde a los intereses de la empresa, hecho que siempre jugará a tu favor.
  5. Hay preguntas cuyas respuestas debes prepararte a conciencia, que no puedes contestar al azar porque de lo contrario habría muchas posibilidades de que cometieras un error. Una de estas preguntas clave es la relacionada con el salario que pretendes conseguir si te contrata la empresa que te está entrevistando. En este caso, es más que recomendable que investigues un poco a través de internet para saber qué salarios se están pagando por un puesto de trabajo semejante. Por ejemplo, puedes buscar en internet ofertas de trabajo similares para ver qué salario suelen ofrecer las empresas especializadas y comparar. Si tienes algún amigo o conocido que trabaje en algo parecido, o que haya trabajado en ese puesto con anterioridad, también puedes pregúntale para tener más opiniones. Al final obtendrás un rango salarial aproximado en el que puedes moverte cómodamente. Se trata de no pedir demasiado para evitar que te descarten por salirte del presupuesto que la empresa quiere desembolsar para el puesto de trabajo al que optas, pero también evitar pedir demasiado poco, ya que en ese caso algunas empresas se aprovecharán de ti y te ofrecerán menos dinero del que inicialmente tenían pensado ofrecerte.
  6. En la parte final de la entrevista sabemos que es recomendable que hagas unas cuantas preguntas sobre el puesto de trabajo o la empresa que ofrece dicho puesto. Sin embargo, esto no significa que debas hacer cualquier pregunta. Hay que procurar no hacer preguntas sin sentido, preguntas irrelevantes que simplemente haces porque eres consciente de que es importante formular alguna pregunta para demostrar un mínimo de interés. Esta clase de preguntas te harán quedar mal, por tanto, recomendamos ir pensando preguntas interesantes que puedan ocurrírsenos a raíz de las conversaciones que vayamos teniendo durante el desarrollo de la entrevista y que, de paso, aclaren cualquier duda que pueda surgirnos.

A continuación, os detallo varias frases que debéis evitar en una entrevista de trabajo. ¿Sois conscientes de haberlas utilizado alguna vez en una entrevista de trabajo? Si es así, deberéis tomar nota y tratar de evitarlas o transformarlas en otras, con un lenguaje más positivo.

Todas las frases que hemos visto deberíamos evitarlas, pero también podemos transformarlas. Con un lenguaje positivo y más optimista podremos dotar a nuestras palabras y lenguaje de una marcada confianza. Veamos algunos ejemplos:

Hay un último consejo que hemos dejado para el final, quizá el consejo más importante que podemos darte: que acudas a la entrevista con una actitud positiva. Intenta que tu lenguaje y tu actitud apunten hacia una visión optimista de las cosas. Una persona optimista siempre transmite mejores sensaciones que una persona derrotista o negativa, siendo capaz de transformar lo que aparentemente son aspectos en su contra en factores positivos.

No hay que subestimar la fuerza del optimismo, lo que no significa que no debamos preparar convenientemente nuestra entrevista de trabajo, como bien sabemos. Así que sólo nos queda animaros para que trabajéis bien la parte de la preparación previa a la entrevista y desearos la mayor de las suertes.

Fuentes:

https://victorcandel.com/2012/11/11/12-pautas-en-la-comunicacion-verbal-durante-una-entrevista/

https://psicologiamotivacional.com/lenguaje-verbal-en-una-entrevista-de-trabajo/

https://www.mundoempresarial.eu/comunicacion-verbal-entrevista-trabajo/

http://buscartrabajo.com/2014/07/tecnicas-de-comunicacion-en-una-entrevista-de-trabajo/

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